Y llegue a Santa Teresa. Es un pueblito muy tranquilo. Con un ambiente bastante hippie y surfero.Y mucho argentino. Que viven ahí o que van a trabajar durante la temporada o que simplemente están de vacaciones.
Después del reencuentro con Uky acomode mis cosas en la casita que compartía con May -su novia- y otros chicos argentinos y me fui a colgar la hamaca en el limite del camping con la playa.
Al día siguiente, sabiendo que Costa Rica es bastante caro, pero que también hay mucho trabajo, salí a buscar algún lugar para trabajar, de lo que sea. Y como segunda opción encontrar lugares para tocar la guitarra.
Pero rápidamente esta segunda opción volvió al primer lugar. En todos los lugares me decían que estaban completos de personal, pero cuando les decía lo de la música me daban el ok para que pase a tocar, a la gorra obviamente.
Así es que, como en mis inicios en Copacabana, Bolivia, salí por la noche a tocar en los lugares donde hubiera gente.La primera noche toque en un bar que se llama "bajo el mar" de un argentino, Guido.
Al día siguiente en Burger Rancho, de otro argentino, Charly.
Hasta que un mexicano del camping, Uri, también músico callejero, me da el dato de una parrilla argentina. Quedaba un poco lejos, a 2 kilómetros.
La parrilla se llamaba Las Piedras. Toqué un rato. Al dueño, Gaby, le gustó así que me dio el ok para que pase cuando quisiera. Asi fue como terminé tocando casi todas las noches.
Lo disfruté mucho. Tocaba un buen rato y me quedaba a comer con ellos cuando cerraban. Un pollo a la parrilla riquísimo.Gaby me contó que, a pesar que esta hace 8 años esta en Santa Teresa, el sigue siendo un viajero. El mismo que salió hace 9 años de Buenos Aires con la mochila al hombro rumbo a México. También sin tiempos ni agenda. De hecho, Santa Teresa es una escala, un poco larga, pero escala al fin.
Llegó solo. Pero al año ya se le habían unido su hermano y algunos amigos, que decidieron cambiar San Isidro por Santa Teresa. El famoso sueño de poner un bar en la playa pero al estilo argentino: parrilla, chimichurry y good show.

Además de lo que fue actividad guitarristica, también fueron días muy agradables en compañía de Uky, May, y los otros chicos argentinos, Simon, Lu y Rama.
Un día nos fuimos a la playa de Mal País. Ellos en bici y yo en moto, obvio, jaja.
Otro día alquilamos un cuatriciclo y nos fuimos para Montezuma. Es un lugar con unas cascadas impresionantes, desde donde se puede saltar a un pozo con agua. Nos tiramos desde una que tiene como 12 metros. Dependiendo de como caes te duele cierta parte del cuerpo. Yo caí medio sentado. No hace falta aclararles donde me dolió.Con esa premisa salí hacia Tamarindo. Lo curioso es que es sobre la misma costa de Santa Teresa, pero 200 km al norte.
Sin embargo, las prevenciones sobre el estado de esa carretera, me decidieron a dar una vuelta que me llevaría nuevamente a atravesar con el ferry el golfo de Nicoya para tomar la panamericana rumbo al norte, y luego si, empalmar nuevamente hacia la costa del Pacifico.
Y en esa dirección fui. Me embarqué en el ferry. Durante ese viaje, me di cuenta que si quería un verdadero cambio de rumbo, el lugar hacia donde tenia que ir no era otra playa surfer. Así surgió el nombre de mi próximo destino: Monteverde. Y el tiempo me dio la razón.



Grande peter!! Segii disfrutando! Te mando un fuerte abrazo!
ResponderBorrarTurco! gracias!!! abrazo enorme.
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