Casi partiendo hacia el lago Atlitlan -en Guatemala- les cuento lo que fue de mi viaje luego de Nicaragua.Estaba preparando mi salida de Nicaragua y tenia que decidir que camino tomar rumbo al norte.
Aparentemente estaba entrando a una zona caliente -y no estoy hablando del clima-.
La recomendación que me hacían en general -al comienzo del viaje- era evitar El Salvador y pasar solo por Honduras. Pero a medida que me fui acercando a esos paises los consejos fueron cambiando. Así fue que decidí pasar por Honduras en transito, es decir solo de paso para llegar a El Salvador.
Salí hacia allí el 10 de febrero. La frontera de Honduras no fue de lo mas agradable ya que había muchas personas que pretendían obligar a ser el guía para hacer los tramites.
Después del mediodía ya estaba en Honduras rumbo a El Salvador. Mi plan era poder llegar a las playas de ese país antes de que anochezca.
La única referencia que tenia -por unos argentinos que había conocido en Granada- era una playa llamada El Tunco.
Sin embargo recién llegue a la frontera con El Salvador a eso de las 4 de la tarde por lo que mi expectativa de poder llegar a la costa iba disminuyendo.
El tramite en la Aduana se fue demorando por error en la anotación de la placa de la moto por lo que finalmente pedí permiso para colgar la hamaca dentro del predio de la Aduana.
Al día siguiente salí hacia el Tunco. Llegue al mediodía y encontré el camping que me habían recomendado los argentinos.
Como es costumbre en mi viaje, después de descansar un poco salí a buscar posibles lugares para tocar.
Ese día estaba bastante cansado del viaje así que mi vuelta fue bastante corta y deje la tarea para el día siguiente.
Y lo que paso al día siguiente fue bastante curioso.
Estando afinando la guitarra —en lo que seria el sector común del patio de la casa—escucho que llega un español saludando a Androide —el dueño de la casa— que aparentemente ya lo conocía. Hasta ahí nada extraordinario.
Pero al acercarse y hacerme la clásica pregunta acerca de que música hacia, descubrí la -grata e inimaginable- novedad que no era el único viajero trabajando con música clásica en guitarra.
Mi única diferencia con Juan Fernando, es que el estaba viajando hacia el sur, desde Mexico hacia la Argentina.
Además de esta curiosa coincidencia, el estaba acampando en una casa semi abandonada que el dueño le había encargado cuidar. Así que me invito a ir a esa casa y de paso prepararíamos algo para hacer una presentación conjunta -ya que teníamos muchas obras en común en el repertorio-.
La casa era un ranchito que estaba a pocos metros de un río. No tenia ni agua ni luz, pero si un espacio para colgar la hamaca y para hacer un fuego para cocinar.
Fue una semana, que como sucede esta sucediendo en el viaje, diferente a las demás. Era levantarse temprano, prender el fuego para hacerse el desayuno. Tocar la viola. Después hacer algo para almorzar. Luego leer, tocar un poco mas de guitarra. Al atardecer ir a la playa y terminar el día comiendo unas pupusas, que son tortillas rellenas. Lo curioso es que toda la preparación era en el lugar. Desde la molienda de la harina hasta la cocción final.
Durante el fin de semana me acople a las presentaciones que había arreglado Juan Fernando. Hicimos un par de duetos bastantes dignos dentro de lo improvisado que fueron.


Felicitaciones Pedro. Hoy recordé que se debe haber cumplido un año de viaje. Te mando un Abrazo
ResponderBorrarf
Gracias Colo¿?!. Casi un año, falta un mes. Abrazo grande!
BorrarImposible no emocionarse! Se me estruja el corazón!
ResponderBorrarTe quiero mucho! Mamá
Yo también te quiero mucho ma. Beso!
ResponderBorrarPiterrrrr, que grande loco, dnd estas !!! siempre te recordamos y nos preguntamos x donde andará este loco... jaja... un abrazo enorme... Dany y Vero
ResponderBorrarPero que fenómenos! Me quedó un gran recuerdo de ustedes. Gracias por el mensaje. Les mando un abrazo grande.
BorrarHola Pedro, soy Gabriel, hijo de Victor Vital, ayer estuvieron tus viejos en casa por el cumple de mi bisabuela -cumplió 90- y comentaron un poco de tu viaje, y de tu blog, asi que lo busqué... está genial, así que me imagino el viaje en sí, muchas felicitaciones!! es tan groso que no tengo palabras, mucha suerte!
ResponderBorrarGabriel! Gracias por acercarte. Te mando un abrazo. Muchos saludos a Victor y Silvia.
ResponderBorrarPedro, que grato está resultando tu paso por Centroamérica, me alegro. Y sí, en algún momento ibas a caer en un casorio para tocar el Ave María. Abrazo. Carni.
ResponderBorrarCarni, todo fenomeno! me haces acordar a Apo contra brasil en italia 90 cuando le dijo a VH: el pajaro caniggia una va a tener. Pero que maestro de maestros, jaja. Abrazo grande!
Borrar