Desde
Copacabana actualizo mis días en Bolivia.
Lo único
raro de la ruta es que llegando a las afueras de La Paz, la ruta comenzó a
hundirse en la huella unos 10 centímetros por lo que se complica cuando te salís
de esa huella.
La primera
impresión de La Paz es bastante impactante.
Esta dentro de un valle rodeado de montanas. El tráfico es bastante caótico, mucha bocina, la gente que se mueve a un ritmo impresionante. Las mamitas y cholitas siempre cargadas.
Esta dentro de un valle rodeado de montanas. El tráfico es bastante caótico, mucha bocina, la gente que se mueve a un ritmo impresionante. Las mamitas y cholitas siempre cargadas.
Mis días en
La Paz mis días pasaron entre guitarreadas con los músicos del hostel y
caminatas por la ciudad. Pero una vez que te acomodas se disfruta de todo. La
comida es abundante y generosa. La gente es cerrada pero cordial.
En cuanto a
las guitarreadas, es impresionante los músicos con los que te cruzas. Estuve
parando en el Hostel el carretero. Por ahí pasan desde malabaristas, músicos. Y
todos se ensenan y comparten cosas.
Por
ejemplo, un chico argentino, Mariano, (que estuvo por mi San Luis, tocando en la
peatonal hace un par de meses) me paso un giga de partituras. Mi idea era
imprimirlas de a poco pero finalmente me metí en un imprenta de La Paz e imprimí
un par de biblioratos.
Otra cosa
que tiene la Paz es la música que se respira.
Con otro
amigo del viaje, Nico, un marplatense, nos fuimos a ver el maestro del charango
Ernesto Cavour.
Fue
impresionante. Eramos 10 personas por lo que el ambiente era hiper intimo.
Comenzó con
un dúo de concertina y guitarra. Después toco Franz Valverde, con la guitarra
miu miu (o algo así), invento de Cavour que consiste en una guitarra que tiene
de un lado las cuerdas convencionales y del otro 6 cuerdas dobles metálicas. Es
espectacular.
Después
paso el maestro Cavour. El tipo la descose. Pasa por el charango y por muchos
instrumentos inventados por él. Y la
conclusión que sacamos es que los inventa por del charango ya no lo abarco
totalmente.
En
definitiva, en La Paz lo pase muy a gusto. Me hubiese quedado mucho tiempo más.
Pero también hay que ir avanzando.
Así que
después de mandar el transformador de voltaje del amplificador, último vestigio
de las caídas en el camino hacia Uyuni, partí hacia Copacabana.
En unos días subo fotos!!
Que bueno Pedro que, habiendo cruzado ya las fronteras, te sigas sintiendo como en casa. No podía ser sino a través de la música, y la guitarra, digo, Doña Florinda, fiel compañera.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo hermanito!!
Un saludo cordial desde la queseria y fiambreria de arcos y manuela pedraza, donde compras las milanesas y la picadita para tu hno, jeje, tu hermano me dio le direccion de este blog y me enganché a leerlo, bueno, espero que todo ande bien, un saludoo!!
ResponderBorrarVamos Pedro todo el sur argentino desde Viedma te apoya y antes de salir de Bolivia te mandara un saludo de la comunidad horticolavamos Pedrucho
ResponderBorrarPedrito!! están buenísimos tus relatos! te deseo lo mejor en lo que sigue de tu viaje y no te olvides que podés pasar a visitarnos a Uruguay cuando quieras, que tendremos las puertas abiertas para recibirte con cariño! Un fuerte abrazo, Paula
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